jueves, 1 de enero de 2009

Ellos las prefieren argentinas

Tengo un hermoso marido que trajo felicidad y un nuevo significado a mi vida… Rossano y yo somos una pareja y no tengo que cuidar de él. Rossano enfrenta la vida con una alegría de vivir y un placer que me inspiran”. Las palabras de la fabulosa y multimillonaria –ex del fabuloso y multimillonario Donal Trump– Ivana Trump (61) sobre su flamante cuarto marido, el modelo italiano Rossano Rubicondi (38) acaban de ser hechas trizas ante el mundo entero y frente a una cámara de televisión, mientras él participaba en un reality show de celebrities en la televisión italiana. Y la culpable del mayor papelón que le haya tocado vivir a la señora Trump en su vida es ¡una argentina! Así –un poco más bruscamente que el resto– la joven modelo Belén Rodríguez acaba de pasar a engrosar la lista de compatriotas que enamoran a celebrities internacionales.
Porteña de nacimiento y con tan sólo 23 años, Rodríguez se fue de la Argentina para probar suerte como modelo en Italia hace ya varios años. De inmediato comenzó a trabajar, sobre todo en el mercado publicitario. Pero su verdadero ingreso en el mundo del showbiz italiano fue un tiempo después, producto de su noviazgo con el futbolista Marco Borriello, una de las estrellas del Milan, con quien estuvo varios años de novia e incluso a punto de casarse.
Una campaña de lencería y el calendario de Luca Cattoretti, donde apareció casi desnuda, terminaron por convertirla en una “celebridad” y le valieron ser la elegida para reemplazar en su ciclo televisivo a la popular conductora Elisabetta Canalis. Así fue como, tras su ruptura con Borriello, llegó a integrar la lista de participantes de L’isole dei famosi –La isla de los famosos–, un reality show de gran éxito en Italia que ya va por su sexta edición. Entre los diez elegidos de esta ocasión estaba Rubicondi, un modelo italiano que obtuvo reconocimiento internacional luego de casarse con Ivana Trump y que nadie pudo explicarse bien cómo fue que su esposa “lo autorizó” a participar de un programa así. Lo cierto es que pocas semanas después del inicio del ciclo empezaron a circular los rumores sobre un presunto “flirteo” entre el italiano y la argentina. Incluso se vieron algunas escenas de contacto entre ellos que resultaban sospechosas. Lo que no se vio pero se dio a conocer públicamente la semana pasada fue que ese flirteo habría pasado a mayores en un lugar de la isla al que las cámaras no acceden. Esa versión coincidió con la eliminación de Rubicondi del programa. Sin apariciones públicas de Trump hasta el cierre de esta edición, en varios medios se comentaba que Ivana estaría viendo con sus abogados cómo salir airosa de este papelón, si es que esa posibilidad existe. En tanto, Rodríguez continúa en la isla sin hablar del tema y es una de las favoritas para llegar a la final y convertirse en ganadora.
Tres argentinas en Hollywood. Dicen que el flechazo de él fue inmediato, cuando la vio por primera vez en la puerta del colegio de Los Angeles al que asisten sus gemelos, Olivia y Anton, el mismo al que ella lleva a su pequeña hija –que, segunda casualidad, concurren todos a la misma clase–. El es Al Pacino (68), galán por excelencia y uno de los más reconocidos actores en la historia de Hollywood. Ella es Lucila Solá (31), una argentina que hace diez años decidió irse a probar suerte a la capital internacional del cine.
Aunque los rumores sobre la novia argentina de Pacino empezaron a principios de 2008, recién hace unas semanas se supo que la mujer en cuestión era Solá, la hija de Federico Polak, quien fuera vocero del ex presidente Raúl Alfonsín, funcionario de la Alianza e interventor del ex Banco de la Provincia de Río Negro. Por lo que se sabe ahora, el romance ya llevaría un año y, al parecer, va muy en serio, a pesar de los 37 años de diferencia que separan a la pareja. Cuando se conocieron, ella ya estaba separada del fotógrafo Máximo Morrone, con quien estuvo casada varios años y tuvo a su única hija, la compañerita de los gemelos de Al. El, por su parte, ya estaba separado de su última mujer, Beverly D’Angelo, con quien tuvo una larga y durísima batalla judicial por la tenencia de los gemelos, que finalmente ganó.
Según se dijo, en su juventud Lucila inició una carrera como modelo en Buenos Aires y eso la llevó a decidir radicarse en Los Angeles, cuando tenía sólo 20 años. Una vez en Estados Unidos inició estudios de teatro y se convirtió en actriz. Entre sus trabajos conocidos están Soul´s Midnight y Pride and Prejudice y ahora, Salomaybe?, un filme que aún no se estrenó y en el que la dirige su nuevo amor.
La segunda argentina en Hollywood es la decoradora de interiores Luciana Barroso (32), quien hace ya varios años conquistó el corazón de otro galán de la industria del cine: Matt Damon (37). La de ellos fue una historia de amor casi de cuentos. Ella se había ido de la Argentina cuando era todavía muy joven, con su hija, en busca de un mejor futuro económico –mejor que el que podía aspirar aquí– y se ganaba la vida como camarera en un restaurante de Miami. Destino o suerte, un día Damon se sentó en una de las meses que a ella le correspondía atender. Y desde entonces, nunca más se separaron.
Luego de unos pocos meses de noviazgo, en 2005 dieron el sí en Nueva York y Barroso se mudó a la mansión del actor con Alexia, su pequeña hija fruto de su primer matrimonio, que entonces tenía 7 años. En 2006 Luciana lo hizo padre por primera vez, con Isabella. Y este año nació la segunda hija de ambos, Gia Zavala. También de muy bajo perfil, Luciana jamás ha dado una entrevista y sus apariciones públicas se limitan a las presentaciones en las que acompaña a su marido.
La tercera argentina es en verdad la primera que conquistó a un actor hollywoodense: Luciana Pedraza (36), actriz y empresaria argentina que a principios de la década del ’90 enamoró a Robert Duvall (77). Salteña de nacimiento, Pedraza es la nieta de los célebres aviadores Andrés Pedraza y Susana Ferrari Billinghurst. Su historia de amor también nació por casualidad, en este caso en una panadería de Buenos Aires hace 13 años. Ella estaba comprando masas para llevar a su agencia de eventos y él, que estaba de visita en Buenos Aires, buscaba galletas para tomar el té con unos amigos porteños. Desde ese día están juntos.
Como el de Pacino y Solá en la aún inédita Salomaybe?, este amor entre actores también se plasmó ante las cámaras en Assasination Tango, el filme escrito y dirigido por Duvall y filmado en Buenos Aires en 2002. En 2004 se casaron en el rancho que él tiene en The Plains, en Virginia. donde además residen la mayor parte del año.
Dolores y gael, amor a la DISTANCIA. Dolores Fonzi (27) y Gael García Bernal (27) se conocieron
en 2001 en el set de filmación de Vidas privadas, la ópera prima de Fito Páez, y en seguida hubo una conexión entre ellos, aunque dicen que no llegaron demasiado lejos porque en ese momento ambos estaban de novios. Lo cierto es que los rumores no tardaron en surgir, sobre todo después de que se lo fotografiara a él saliendo de la casa de ella en el barrio de Palermo. Desde el principio, ambos desestimaron cualquier relación y se excusaron en una amistad. Sin embargo, todo pareció disiparse cuando él partió de regreso a México e ingresó al exclusivo mundo de Hollywood con Amores perros y ella inició una relación con Luis Ortega, el hijo de Palito y Evangelina Salazar. Pasaron los años y ya en 2005, los rumores de que había entre ellos algo más que una amistad resurgieron. En ese tiempo, el actor mexicano ya estaba de novio con Natalie Portman, toda una estrella de cine. Fue ella misma la que reavivó las versiones del romance entre Dolores y Gael, en una visitada inesperada –y desesperada a Buenos Aires– para llevarse a su novio de regreso, que llevaba varias semanas en la Argentina, según se dijo, semi-instalado en la casa de la actriz. En noviembre de ese año, él abandonó a Portman. Un mes más tarde, la excusa de grabar unas escenas para Soy tu fan –el unitario que produjo Dolores en Canal 9– volvió a reunirlos en el Distrito Federal. El encuentro definitivo fue en noviembre de 2007, otra vez en Buenos Aires, cuando el llegó para rodar El pasado. Hoy, un año más tarde, pasean juntos por el mundo un embarazo de casi 8 meses.
Un bailaor a sus pies. Al otro lado del Atlántico, otra argentina también es noticia: Carla Pereyra, una modelo entrerriana de 21 años se pasea desde hace dos meses por las calles de Madrid de la mano del bailarín de flamenco Joaquín Cortés (39). Se conocieron, casi por casualidad, en un evento social en el que coincidieron en la capital española. Carla había aterrizado en España a principios de este año con intenciones de instalarse allí definitivamente para iniciar una carrera internacional como modelo, profesión en la que en Buenos Aires recién estaba dando sus primeros pasos. Aunque por ahora él mantiene un silencio absoluto en torno de su nueva relación, sus allegados dicen que está feliz y que, no sólo no tiene intenciones de ocultar el noviazgo, sino que además ambos estarían pensando en formalizar su relación.

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